La piel


La piel y el envejecimiento cutáneo

 La piel, un órgano vital
Imprescindible para vivir, la piel es el órgano más extenso del cuerpo humano. Esta interfaz compleja constituye la frontera del organismo y desempeña una función primordial en la termorregulación corporal, además de actuar como barrera con el mundo exterior y sus agresiones.

La piel, un órgano sensorial
La piel es el principal órgano receptor de las sensaciones táctiles, encargado de transmitir al organismo la información vital relacionada con nuestro entorno.

La piel, un órgano social
La piel capta, comunica, protege, además de jugar un papel social importante, pues es el sustrato de la apariencia.

Auténtico 'transmisor emocional', la piel permite al organismo comunicar a nuestro entorno información sobre nuestro estado general (palidez, rojeces, etc.).

El envejecimiento cutáneo
Las necesidades de la piel varían en función de la edad, y la regeneración celular se reduce. Los factores ambientales y el envejecimiento de las células son variantes que afectan el buen funcionamiento de los sistemas de autodefensa y de reparación de la piel. Esta última se vuelve más fina, seca, con arruguitas finas, y pierde elasticidad.   

En el proceso de envejecimiento cutáneo intervienen dos tipos de envejecimiento relacionados entre sí:

Envejecimiento intrínseco cronológico
Se trata del envejecimiento natural relacionado con la edad. Está determinado por factores genéticos y hormonales. Comporta una degeneración progresiva de la estructura y la función cutánea.  

Envejecimiento extrínseco
Se trata del envejecimiento provocado por:

  • exposiciones solares repetidas que provocan el fotoenvejecimiento cutáneo
  • un estilo de vida poco saludable (tabaco, alcohol, etc.).

Los efectos visibles del envejecimiento cutáneo se manifiestan mediante:

  • una pérdida de resplandor, de la luminosidad de la piel
  • una pérdida de sustancia cutánea = pérdida de densidad
  • una pérdida de volumen (lipoatrofia) = disminución del sostén de los tejidos por falta de tonicidad
  • sequedad cutánea
  • una ralentización del proceso de hidratación cutánea debida a una caída de la tasa de ácido hialurónico dérmico
  • una pigmentación irregular = manchas cutáneas.

Los volúmenes y el aspecto del rostro cambian progresivamente, y las arrugas se hacen más marcadas. Con el tiempo, las marcas de expresión ligeras se transforman en arrugas permanentes.

Un envejecimiento más tardío y repentino en el hombre
Generalmente, la piel masculina envejece más tarde que la piel femenina gracias a una dermis más gruesa y con mayor presencia de fibras de colágeno. No obstante, una vez iniciado el proceso de envejecimiento, se observan arrugas más marcadas y profundas.

Viaje al corazón de la piel

Con el objetivo de conocer mejor el funcionamiento de la piel, le invitamos a viajar a través de los diversos estratos cutáneos.

Algunas nociones de anatomía

En un individuo adulto de 75 kg aproximadamente, la piel representa un peso de unos 4 kg y su grosor es de unos 2 mm de promedio, según las partes del cuerpo (más gruesa en la planta de los pies y más fina en los párpados).       

Está constituida por:

- tres capas superpuestas:

  • la epidermis:capa más externa.Función protectora frente a las agresiones externas.
  • la dermis: capa intermedia. Función de sostén.
  • la hipodermis:capa más profunda, constituida principalmente de tejido adiposo. Función de reserva energética

- anejos cutáneos:  

  • las glándulas sudoríparas: secretan el sudor
  • las glándulas sebáceas: secretan el sebo
  • las faneras: producen el pelo y las uñas

La película hidrolipídica es una emulsión formada en la superficie de la piel por las secreciones sudorales y sebáceas. Contribuye al mantenimiento del pH cutáneo y ejerce una función de barrera protectora. Lubrica y confiere elasticidad a la piel.

vasos sanguíneos y linfáticos, terminaciones nerviosas

La epidermis

Reposa sobre la dermis, de la que está separada por la unión dermoepidérmica. Posee una estructura estratificada y su grosor medio es de 1 mm.

En ella conviven cuatro tipos de células:

  • Los queratinocitos: forman la queratina epidérmica. Son los más abundantes y representan un 80 % de la población celular.
  • Los melanocitos: producen la melanina, el pigmento que da color a la piel y la protege de la radiación solar.
  • Las células de Langerhans: desempeñan una función de vigilancia. Se encargan de la defensa inmunitaria, especialmente capturando los alérgenos.
  • Las células de Merkel: células de origen nervioso, receptores sensitivos, implicadas en la función del tacto.

Está compuesta por cuatro capas celulares superpuestas:

  • la capa basal: capa profunda de la epidermis. Produce las células germinativas llamadas queratinocitos, los melanocitos y las células de Merkel.
  • la capa espinosa 
  • la capa granulosa
  • la capa córnea: capa más externa de la epidermis. Está constituida por células queratinizadas denominadas corneocitos, y por cemento lipídico intercelular.

Renovación celular o fenómeno de queratinización
La epidermis se renueva constantemente. En la capa basal los queratinocitos nacen y se dividen en dos células idénticas. Una se mantiene en este nivel y sigue dividiéndose, mientras la otra asciende gradualmente, en flujo continuo, hasta la capa córnea (parte externa y visible de la epidermis).

Es el proceso de diferenciación.

Una vez terminada esta migración, los queratinocitos echan a los corneocitos (= queratinocitos que han perdido su núcleo), que se desprenden en forma de escamas. Este fenómeno de desprendimiento es la última etapa de la vida de una célula epidérmica. Dura entre 21 y 28 días.

Es la renovación celular.

La dermis y las fibras proteínicas

La dermis está constituida por el tejido conjuntivo: una estructura gelatinosa, formada por fibras conjuntivas, que conecta y sostiene los diferentes tejidos y órganos. Contiene entre un 20 y un 40 % del agua de todo el cuerpo. Es de 10 a 40 veces más gruesa que la epidermis.

Está constituida por tres capas:

  • Dermis papilar
  • Dermis reticular
  • Dermis profunda

En el centro de la dermis, los fibroblastos organizan una red tridimensional entre las distintas fibras proteicas, que proporciona soporte a la epidermis y asegura el mantenimiento de las propiedades mecánicas de la piel. En efecto, la dermis confiere a la piel su resistencia (Colágeno) y su elasticidad (Elastina). Además, también sirve de reserva hídrica a través del gel de proteoglicanos.

Profusamente vascularizada, suministra energía y nutrientes a la piel.Razón por la cual desempeña un papel crucial en la cicatrización y la termorregulación de la piel.

Composición de la dermis
Se compone principalmente de:

  • Fibroblastos: células principales de la dermis. Sintetizan las fibras de colágeno, de elastina, y las glicoproteínas de estructura. La destrucción de estas fibras se lleva a cabo automáticamente, a medida que el organismo envejece. Su número se divide por dos, entre los 20 y los 80 años.
  • Colágeno: fibra inelástica, principal proteína de estructura, que constituye el tejido conjuntivo y sirve de sostén a los tejidos de su entorno. Proporciona resistencia y flexibilidad a la piel. Las fibras de colágeno son capaces de fijar el agua, contribuyendo así a la hidratación de la piel. 70 %
  • Elastina: fibra elástica, proteína con la particularidad de tensarse y relajarse, lo que confiere a los tejidos su elasticidad y flexibilidad. De 1 a 3 %
  • Matriz extracelular o Sustancia fundamental: es el medio donde viven todas las fibras conjuntivas. Les proporciona cohesión. Está compuesta por agua y proteínas = gel de proteoglicanos (glicoproteínas) o mucopolisacáridos y Glicoaminoglicanos (GAG), entre los que destacael ácido hialurónico. Estas últimas moléculas, a base de azúcar, tienen por objetivo capturar el agua a nivel de la dermis.

La hipodermis

Es la reserva energética de la piel.

Es un tejido conjuntivo laxo y adiposo, de color blanco. Está compuesto por células denominadas adipocitos, programadas para almacenar los ácidos grasos. Se agrupan en depósitos o lóbulos grasos, separados por tabiques fibrosos de colágeno y elastina.

Como si de un colchón se tratara, la hipodermis contribuye a la plasticidad de la piel, sirviendo de amortiguador de impactos y de aislante térmico. Su grosor varía según las zonas corporales y los individuos.

La piel del hombre: sus diferencias

La diferencia fundamental entre la piel del hombre y de la mujer es su dependencia respectiva de sistemas hormonales diferentes, cosa que influye de manera determinante sobre su metabolismo.

Además, cabe notar las siguientes características:

  • La piel del Hombre es aproximadamente un 24 % más gruesa que la de la mujer.
  • Segrega una película hidrolipídica más gruesa y duradera.
  • Sus poros son más grandes.
  • Su estructura es más resistente y rugosa.
  • Presenta una mayor pilosidad.